Video de Wall-E boliviano supera los cinco millones de Visualizaciones
Un genio humilde, Sebastian Quispe, crea robots con lo que muchos consideran basura. Ganó la Olimpiada Estudiantil organizada por el Gobierno nacional
"Gran saludo y un abrazo a todos. me
gustan sus comentarios y quiero agradecerlos por el gran apoyo moral que me
brindan", con esas palabras humildes, Esteban Quispe, creador del 'Wall-E boliviano',
agradeció los miles de comentarios que recibió en la página de facebook del
medio 'AJ+Español'.
El video, subido el domingo por ese medio en su perfil de la red social,superó hasta el momento los 5,6 millones de reproducciones, además de ser compartido casi 200.000 personas y recibir alrededor de 60.000 "me gusta".
Conoce
más: Un
'genio' de la robótica aparece en Patacamaya
"Este joven indígena autodidacta ha creado el Wall-E boliviano, hecho completamente de basura.", así lo presenta la publicación del medio internacional, misma que sumó miles de comentarios alabando su emprendimiento.
Video en Facebook:
"Este joven indígena autodidacta ha creado el Wall-E boliviano, hecho completamente de basura.", así lo presenta la publicación del medio internacional, misma que sumó miles de comentarios alabando su emprendimiento.
Video en Facebook:
Este joven
indígena autodidacta ha creado el Wall-E boliviano, hecho completamente de
basura.
Como EL DEBER publicó el pasado primero de julio, Esteban ganó la Olimpiada Estudiantil y recibió una beca universitaria. Salió bachiller a los 16 años y es considerado un 'genio' porque crea robots con material desechable en Patacamaya.
Lee también: El humilde genio que hace inventos con los desechos
Wall-Ekitt, el nombre de su robot, está hecho de lata, con varias conexiones internas que hacen que el aparato se mueva hacia adelante y hacia atrás, también giran sus manos y su cabeza. Esteban comanda su invento desde su celular, debido a que también creó una aplicación que desde el teléfono.
No tiene pretensiones de esconder su honra. Está sentado en medio de sus
cachivachis y del que ahora es su mejor amigo: Wall-Ekitt, un pequeño robot
creado por él en seis meses.Esteban vive en Patacamaya, un poblado ubicado a dos horas de La Paz. Es humilde y no tiene reparos en abrir las puertas de su casa, pero sobre todo las de su laboratorio. Un cuarto de dos por dos donde están sus cinco inventos.
El primero, una sincronización de luces, que la hizo en 2011. Un año después inventó un auto, similar a aquel de su serie favorita de los 80: El auto fantástico. Luego vinieron los inventos de luces automáticas, que se prenden con aplausos o cuando la noche llega a cualquier lugar.
Pero el más importante es Wall-Ekitt. Un pequeño robot de lata, con varias conexiones internas que hacen que el aparato se mueva hacia adelante y hacia atrás. Pero también giran sus manos y su cabeza. Esteban comanda su invento desde su celular. Creó una aplicación que desde el teléfono opera las decisiones del robot.
“Esta pasión despertó a mis 10 años, no tuve instrucción, hice mis inventos con la supervisión de mi padre y ahora mi hermanito (Hernán) es mi ayudante”, relató Esteban en su domicilio.
Pocos en los puestos
Su pequeño laboratorio está lleno de circuitos, latas, cables, equipos eléctricos y aparatos para soldar. Casi todo lo consiguió en el basural del pueblo, donde el viernes encontró un filtro de un motor de camión. “Me puede servir para un calefactor”, ingenió.
Los padres están orgullosos de su hijo. Teresa, su madre, con lágrimas, expresó su honra por Esteban, pero la señora tiene miedo: no quiere que su hijo sufra cuando viva en La Paz, ya que el Ministerio de Educación le ofreció una beca de estudios universitarios. El genio sale bachiller este año, a sus 16.
Esteban tiene en manos a Wall-Ekitt. Casi soltó una lágrima, pero de orgullo. Le queda mucho por hacer. Su éxito recién empieza

